Había estado lloviendo, pero en ese momento no llovía. Yo iba hacia mi casa desde el autobús, que me deja a unos dos o tres minutos andando, y estaba acabando de bajar las escaleras que llevan a mi calle cuando, frente a mí, entre dos coches aparcados, la vi aparecer.
Los coches estaban separados cosa de un metro, más o menos, y, en ese espacio, apareció lo que en ese momento pensé que era un gato, aunque rápidamente me di cuenta que era una gata, blanca y marrón, saliendo, despacio, con un andar seguro, tranquilo, señorial, de bajo el coche de la derecha. Me quedé parado de inmediato, me pareció tan bonita, tan soberbia su manera de andar, de mirar, tan majestuosa, que quería disfrutar de ese momento. Se paró justo entre ambos coches y miró alrededor, con la cabeza alta, sin miedo. Me vio y me miró un par de segundos fijamente, y yo pensé: “me está diciendo, ordenando, que no me mueva, me está dejando claro lo superior a mí que es”.
Y entonces, sin prisa, se giró y miró atrás, inclinó ligeramente la cabeza y una pequeña bolita de pelo, un gatito precioso, salió, tropezando, de bajo el coche que su madre había dejado atrás. Corría como loco, a trompicones, avanzando hacia el siguiente coche, y, mientras, su madre le miraba, y casi sentí su orgullo por su hijo en como le seguía con la mirada, en como, cuando estuvo a su altura, le empujó con la cabeza, suavemente, con ternura, hacia delante. Después, se giró para mirarme de nuevo, quieta, altiva, expectante.
El gatito llegó al otro coche, con esa tierna dificultad del que está aprendiendo, pero era su madre la que me cautivaba. Seguía mirándome, fijamente, y aun me miró unos segundos más después de que su hijo llegara a su destino. Pero era como si su mirada hubiera cambiado, seguía siendo altiva, majestuosa, pero ahora parecía decir: “me comprendes”.
Se giró y se metió bajo el coche tras su hijo, con gracia felina, con movimientos dignos de una reina. Y me di cuenta que había visto algo especial.
Me fui a casa, pero esa escena ha venido conmigo desde entonces. Hace año y medio ya, y sé, como supe entonces, que es un recuerdo que me acompañará toda la vida, una de esas manchitas de tinta que deja el tiempo en el libro que somos nosotros, que es nuestra vida. Manchitas que son corazones de tinta, rotos o enteros, que son manchas informes de recuerdos amargos de tinta china, que no dejan leer lo que hay debajo, o símbolos al pie de una página o al comienzo de un capítulo que señalan, para nosotros, un comienzo nuevo. Pero este recuerdo no será de esos. Este recuerdo será, para siempre, una pequeña pata de gato, en tinta, al pie de estas palabras.
Mostrando entradas con la etiqueta El Poder de un Nombre. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta El Poder de un Nombre. Mostrar todas las entradas
martes, diciembre 05, 2006
jueves, septiembre 14, 2006
Otro Meme
Uno de los pocos motivos por los que yo cuento aquí cosas sobre mí son los memes que a veces me mandan mis amigos. Prefiero escribir relatos, o historias, o incluso poesía.
Precisamente por ese motivo, me gusta que los memes que hago digan la mayor cantidad de mí. Y, por eso, este meme que manda la pequeña FireFox, aunque debería ser contestado con "títulos de manga", lo contestaré con "títulos de libros", pues no sé mucho de manga (y nunca he pretendido otra cosa).
Libro favorito: Hamlet (de Shakespeare)
1. ¿Eres hombre o mujer? El Príncipe (de Maquiavelo)
2. Descríbete: El Lobo Estepario (de Hesse)
3. ¿Qué sienten las personas cerca de ti? El Hombre en el Castillo (de Dick)
4. ¿Cómo te sientes? En las Montañas de la Locura (de Lovecraft)
5. ¿Como describirías tu anterior relación sentimental? La Princesa Prometida (de Goldman)
6. Describe tu actual relación con tu novi@ o pretendiente: Esperando a Godot (de Beckett)
7. Donde quisieras estar ahora: Dune (de Herbert)
8. ¿Cómo eres respecto al amor? Memorias de un Amante Sarnoso (de Groucho)
9. ¿Cómo es tu vida? Estado Crepuscular (de Negrete)
10. ¿Qué pedirías si tuvieras sólo un deseo? Un Mundo Feliz (de Huxley), o Utopía (de Moro)
11. Escribe una cita o una frase famosa: Yo Acuso (de Zola)
12. Ahora despídete: Adiós, y Gracias por el Pescado (de Adams)
Precisamente por ese motivo, me gusta que los memes que hago digan la mayor cantidad de mí. Y, por eso, este meme que manda la pequeña FireFox, aunque debería ser contestado con "títulos de manga", lo contestaré con "títulos de libros", pues no sé mucho de manga (y nunca he pretendido otra cosa).
Libro favorito: Hamlet (de Shakespeare)
1. ¿Eres hombre o mujer? El Príncipe (de Maquiavelo)
2. Descríbete: El Lobo Estepario (de Hesse)
3. ¿Qué sienten las personas cerca de ti? El Hombre en el Castillo (de Dick)
4. ¿Cómo te sientes? En las Montañas de la Locura (de Lovecraft)
5. ¿Como describirías tu anterior relación sentimental? La Princesa Prometida (de Goldman)
6. Describe tu actual relación con tu novi@ o pretendiente: Esperando a Godot (de Beckett)
7. Donde quisieras estar ahora: Dune (de Herbert)
8. ¿Cómo eres respecto al amor? Memorias de un Amante Sarnoso (de Groucho)
9. ¿Cómo es tu vida? Estado Crepuscular (de Negrete)
10. ¿Qué pedirías si tuvieras sólo un deseo? Un Mundo Feliz (de Huxley), o Utopía (de Moro)
11. Escribe una cita o una frase famosa: Yo Acuso (de Zola)
12. Ahora despídete: Adiós, y Gracias por el Pescado (de Adams)
lunes, junio 05, 2006
El Nigromante Interior
No hay peor persona que un soñador decepcionado, porque sigue teniendo el sueño pero no la esperanza.
Soy un mago. Los magos somos gente que sabemos cosas, y que no tenemos miedo a preguntar si eso nos va a ayudar a saber más. Somos aquellos con los que cuentas cuando no hay otra opción, y muy a menudo no servimos de nada, pero, a veces, salvamos una situación comprometida.
Soy un soñador. Como todos los magos, creo. Soñamos cosas distintas unos de otros, pero nos entendemos porque, básicamente, todos nuestros sueños se reducen a lo mismo. Todo mago sueña con saber, todo mago sueña con ayudar. Todo mago, en el fondo, tiene fe, como mínimo, en sí mismo y en todos los demás. En mi caso eso se traduce en una deificación de la lógica y la creencia de que todo el mundo, dentro de su propia moral, es bueno.
Pero hay momentos en los que los sueños de un mago amenazan con romperse. Cuando la confianza en los demás es traicionada, cuando uno mismo se cuestiona su propio ser. Entonces el mago se vuelve arisco y brusco, y cada vez confía menos en los demás. Si no tiene gente que le ayude a recuperar la fe, poco a poco se convierte en la peor clase de persona. Tal vez, por analogía, podríamos llamarlo el nigromante.
El nigromante es cerrado de mente, se niega a asimilar ningún conocimiento que no haya encontrado por sus propios medios. No confía en nadie, y, por ello, no tiene problemas en traicionar a nadie, ni en hacer todo el daño que pueda.
Gracias a la suerte que tengo dudo mucho que jamás llegue a nigromante. Todo mago recorre, a veces, pequeños tramos del camino. Pero vuelve atrás si, como yo, tiene a gente que le ancla a lo que quiere ser.
Gracias a vosotros, que me ayudáis a pasar mis caídas y a volver al mago, puedo seguir siendo quien soy. Y gracias a los nigromantes que he conocido, unos cuantos, y a menudo los causantes de mis caídas, cada vez conozco mejor lo que me espera si me dejo llevar, y no quiero acabar allí.
Me gustaría que esos nigromantes de los que hablo recuperaran la esperanza, y con ello recuperaran su propia vida. Pero es un camino difícil de vuelta, y tienen que hacerlo solos, porque no permiten que nadie les ayude.
Porque no hay peor persona que un soñador decepcionado, pero tampoco hay persona que de más pena.
Soy un mago. Los magos somos gente que sabemos cosas, y que no tenemos miedo a preguntar si eso nos va a ayudar a saber más. Somos aquellos con los que cuentas cuando no hay otra opción, y muy a menudo no servimos de nada, pero, a veces, salvamos una situación comprometida.
Soy un soñador. Como todos los magos, creo. Soñamos cosas distintas unos de otros, pero nos entendemos porque, básicamente, todos nuestros sueños se reducen a lo mismo. Todo mago sueña con saber, todo mago sueña con ayudar. Todo mago, en el fondo, tiene fe, como mínimo, en sí mismo y en todos los demás. En mi caso eso se traduce en una deificación de la lógica y la creencia de que todo el mundo, dentro de su propia moral, es bueno.
Pero hay momentos en los que los sueños de un mago amenazan con romperse. Cuando la confianza en los demás es traicionada, cuando uno mismo se cuestiona su propio ser. Entonces el mago se vuelve arisco y brusco, y cada vez confía menos en los demás. Si no tiene gente que le ayude a recuperar la fe, poco a poco se convierte en la peor clase de persona. Tal vez, por analogía, podríamos llamarlo el nigromante.
El nigromante es cerrado de mente, se niega a asimilar ningún conocimiento que no haya encontrado por sus propios medios. No confía en nadie, y, por ello, no tiene problemas en traicionar a nadie, ni en hacer todo el daño que pueda.
Gracias a la suerte que tengo dudo mucho que jamás llegue a nigromante. Todo mago recorre, a veces, pequeños tramos del camino. Pero vuelve atrás si, como yo, tiene a gente que le ancla a lo que quiere ser.
Gracias a vosotros, que me ayudáis a pasar mis caídas y a volver al mago, puedo seguir siendo quien soy. Y gracias a los nigromantes que he conocido, unos cuantos, y a menudo los causantes de mis caídas, cada vez conozco mejor lo que me espera si me dejo llevar, y no quiero acabar allí.
Me gustaría que esos nigromantes de los que hablo recuperaran la esperanza, y con ello recuperaran su propia vida. Pero es un camino difícil de vuelta, y tienen que hacerlo solos, porque no permiten que nadie les ayude.
Porque no hay peor persona que un soñador decepcionado, pero tampoco hay persona que de más pena.
sábado, mayo 27, 2006
Meme-ces?
Me han mandado un meme, que, para el que no lo sepa, es como la sífilis pero solo se transmite entre los que tienen blog. Me lo manda mi panterita doméstica, lo que demuestra la validez de la analogía.
Por cierto, meme (lo he buscado en la wikipedia) es la unidad mínima transferible de cultura.
Bien, como soy un poco pánfilo y tal, pues voy a ello. El caso es que tengo que hacer un pequeño estudio de las series que veo, pero como soy así de guai, en lugar de hacerlo objetivamente, que es lo que se supone que hay que hacer, voy a opinar a diestro y siniestro y de mala manera. Y al que no le guste, que no lo lea y busque información de la series en el IMDB. Nos a jodío.
Empiezo con los dos grandes: Babylon 5 y The West Wing.
-Babylon 5 es una serie de ci-fi, una serie con un complejo desarrollo de personajes que nos cuenta una historia enmarcada en un plano político y filosófico puro, en el que vemos a una serie de personajes evolucionar, cambiar, temer, pensar, y moverse de una manera puramente soberbia. Puede que algunos escenarios, o algunas historias sueltas de capítulos individuales sean seriamente objetables, pero la enorme parábola que supone, y la complejidad de los personajes que desarrolla (además, por supuesto, de los diseños) la convierten en la, casi con toda seguridad, mejor serie de ci-fi de todos los tiempos.
-The West Wing (El Ala Oeste de la Casa Blanca) es la serie más inteligente que he visto nunca. Aaron Sorkin crea unos dialógos impresionantes, lo que da una fuerza a la serie, una agilidad y, por supuesto, un guión de régimen superior. Por supuesto, no he visto partir de que Sorkin dejara de guionizar (temporada 4ª), pero lo veré, aunque me han comentado que pierde calidad.
Ahora alguna otra:
-House, un doctor cabrón al que deberían haber despedido hace mucho. Joder, que va probando casi parece que al azar, por dios. A pesar de eso, la serie está llena de mala leche, lo que es bueno, y tiene un capítulo, “Tres Historias”, que merece pasar a la historia.
-Génesis, en la Mente del Asesino. Gran serie española que… para que os voy a engañar, si veis un solo capítulo ya pilláis por qué camino vamos. Una mierda. Actuaciones, en su mayoría, de broma, tramas de película americana de domingo a la tarde, desarrollo de personajes nulo, igual que el que sea el director, que debería hacer algo productivo con su vida, como trabajar en un McDonalds. Le he dado una oportunidad. Hasta aquí ya.
-Crossing Jordan es una buena serie de forenses, pero más personal que CSI. Tal vez ahora incluso sea demasiado personal para mi gusto, se me está convirtiendo en un culebrón. Pero las historias no están mal, y los personajes bien desarrollados.
Y hasta aquí puedo leer. Hala, ahí tenéis este meme particular, que más que un meme es un artículo de opinión. Y se lo paso al Samurai de la flauta de Pan, para reírnos un rato, y a la Triocular y la Hermana de Ender, para ver si así deciden abrir un blog.
Por cierto, meme (lo he buscado en la wikipedia) es la unidad mínima transferible de cultura.
Bien, como soy un poco pánfilo y tal, pues voy a ello. El caso es que tengo que hacer un pequeño estudio de las series que veo, pero como soy así de guai, en lugar de hacerlo objetivamente, que es lo que se supone que hay que hacer, voy a opinar a diestro y siniestro y de mala manera. Y al que no le guste, que no lo lea y busque información de la series en el IMDB. Nos a jodío.
Empiezo con los dos grandes: Babylon 5 y The West Wing.
-Babylon 5 es una serie de ci-fi, una serie con un complejo desarrollo de personajes que nos cuenta una historia enmarcada en un plano político y filosófico puro, en el que vemos a una serie de personajes evolucionar, cambiar, temer, pensar, y moverse de una manera puramente soberbia. Puede que algunos escenarios, o algunas historias sueltas de capítulos individuales sean seriamente objetables, pero la enorme parábola que supone, y la complejidad de los personajes que desarrolla (además, por supuesto, de los diseños) la convierten en la, casi con toda seguridad, mejor serie de ci-fi de todos los tiempos.
-The West Wing (El Ala Oeste de la Casa Blanca) es la serie más inteligente que he visto nunca. Aaron Sorkin crea unos dialógos impresionantes, lo que da una fuerza a la serie, una agilidad y, por supuesto, un guión de régimen superior. Por supuesto, no he visto partir de que Sorkin dejara de guionizar (temporada 4ª), pero lo veré, aunque me han comentado que pierde calidad.
Ahora alguna otra:
-House, un doctor cabrón al que deberían haber despedido hace mucho. Joder, que va probando casi parece que al azar, por dios. A pesar de eso, la serie está llena de mala leche, lo que es bueno, y tiene un capítulo, “Tres Historias”, que merece pasar a la historia.
-Génesis, en la Mente del Asesino. Gran serie española que… para que os voy a engañar, si veis un solo capítulo ya pilláis por qué camino vamos. Una mierda. Actuaciones, en su mayoría, de broma, tramas de película americana de domingo a la tarde, desarrollo de personajes nulo, igual que el que sea el director, que debería hacer algo productivo con su vida, como trabajar en un McDonalds. Le he dado una oportunidad. Hasta aquí ya.
-Crossing Jordan es una buena serie de forenses, pero más personal que CSI. Tal vez ahora incluso sea demasiado personal para mi gusto, se me está convirtiendo en un culebrón. Pero las historias no están mal, y los personajes bien desarrollados.
Y hasta aquí puedo leer. Hala, ahí tenéis este meme particular, que más que un meme es un artículo de opinión. Y se lo paso al Samurai de la flauta de Pan, para reírnos un rato, y a la Triocular y la Hermana de Ender, para ver si así deciden abrir un blog.
jueves, marzo 30, 2006
Tres

Tres eran los mosqueteros.
Aramis. Divertido y pasional, el primero de los mosqueteros. Loco, salvaje, incontrolable. Un auténtico dechado de problemas, aunque siempre sale adelante. Valiente, atrevido, el más joven. Es un símbolo y es el primero.
Porthos. Descarado, pero bonachón y tranquilo, el segundo de los mosqueteros. De fiar es una expresión que lo define, pero no se corta de hacer lo que siente y decir lo que piensa. Es un símbolo y es el segundo.
Athos. Orgulloso, tranquilo, una apología de la perfección, excepto por lo que le envuelve, el tercero de los mosqueteros. Acosado por sus problemas, sí, pero siempre firme, siempre un apoyo. Es un símbolo y es el tercero.
Gracias por estos tres años.
sábado, marzo 11, 2006
Errores
Hoy tengo que dar las gracias.
De un tiempo a esta parte he cambiado, las decepciones me han golpeado y yo, queriendo salvar al mago de mi interior, casi lo mato con el peso de las armaduras. El orgullo y la cerrazón que siempre he mantenido lejos me ayudaron a sortear los golpes, fueron un muro, pero casi me cuesta perderme a mí mismo para siempre. Y ahora ya no quiero más esos muros.
La poca seguridad en mí mismo ha sido siempre mi mayor característica, es lo que me convierte en el mago, lo que me dicta quién soy. Nunca he sido un sabio, lo que soy no es más que un buscador de sabiduría. Y eso es lo que mis muros me habían hecho olvidar.
Había perdido la fe y he de recuperarla. Había dejado de creer en el ser humano, solo yo era completamente fiable. Pero alguien me dijo: “prefiero vivir y equivocarme a estar muerto y no poder acertar”. Nunca podré agradecer lo bastante estas palabras.
Hay gente que merece mi confianza, algunos porque jamás me han engañado pidiéndomela (sabéis quiénes sois), otros porque, en realidad, no tengo derecho a dudar de ellos (también sabéis quiénes sois).
Por eso doy las gracias. Porque, en los peores tiempos de este aprendiz de mago, cuando menos me parecía a mí mismo, cuando más cerca he estado de renunciar a la magia, me habéis aguantado y me habéis hecho entender que me había perdido.
Gracias por hacerme volver al camino cuando ni siquiera me había dado cuenta de que me había salido.
Espero que, algún día, pueda volver a ganar lo que, con justicia, he perdido con vosotros. Espero volver a dialogar con vosotros, no solo discutir.
De un tiempo a esta parte he cambiado, las decepciones me han golpeado y yo, queriendo salvar al mago de mi interior, casi lo mato con el peso de las armaduras. El orgullo y la cerrazón que siempre he mantenido lejos me ayudaron a sortear los golpes, fueron un muro, pero casi me cuesta perderme a mí mismo para siempre. Y ahora ya no quiero más esos muros.
La poca seguridad en mí mismo ha sido siempre mi mayor característica, es lo que me convierte en el mago, lo que me dicta quién soy. Nunca he sido un sabio, lo que soy no es más que un buscador de sabiduría. Y eso es lo que mis muros me habían hecho olvidar.
Había perdido la fe y he de recuperarla. Había dejado de creer en el ser humano, solo yo era completamente fiable. Pero alguien me dijo: “prefiero vivir y equivocarme a estar muerto y no poder acertar”. Nunca podré agradecer lo bastante estas palabras.
Hay gente que merece mi confianza, algunos porque jamás me han engañado pidiéndomela (sabéis quiénes sois), otros porque, en realidad, no tengo derecho a dudar de ellos (también sabéis quiénes sois).
Por eso doy las gracias. Porque, en los peores tiempos de este aprendiz de mago, cuando menos me parecía a mí mismo, cuando más cerca he estado de renunciar a la magia, me habéis aguantado y me habéis hecho entender que me había perdido.
Gracias por hacerme volver al camino cuando ni siquiera me había dado cuenta de que me había salido.
Espero que, algún día, pueda volver a ganar lo que, con justicia, he perdido con vosotros. Espero volver a dialogar con vosotros, no solo discutir.
domingo, enero 01, 2006
Recuerdos
Quiero volver a aquellos días. Quiero que todo vuelva a ser como solía, quiero que el mundo, que el transcurrir del tiempo, que la realidad, que mis sueños, vuelvan a tener sentido.
Ha pasado tiempo y ese tiempo duele. Ha veces me mata el dolor, y tengo que resucitar con los recuerdos. La herida abierta es la herida del cambio, y por eso no se cierra. Desearía que se cerrara pero no se cierra. Mi corazón se deshace de dolor. Y, mientras los recuerdos, mi único bálsamo, no desaparezcan, no desaparecerá tampoco ese dolor.
No quiero olvidar. No olvidaré.
Ha pasado tiempo y ese tiempo duele. Ha veces me mata el dolor, y tengo que resucitar con los recuerdos. La herida abierta es la herida del cambio, y por eso no se cierra. Desearía que se cerrara pero no se cierra. Mi corazón se deshace de dolor. Y, mientras los recuerdos, mi único bálsamo, no desaparezcan, no desaparecerá tampoco ese dolor.
No quiero olvidar. No olvidaré.
jueves, diciembre 29, 2005
Solo un bello juego
Construí un castillo de naipes y decidí vivir en él. Yo sería el rey blanco de mi reino de escaques, y, junto a mí, mi reina blanca, mis alfiles y caballeros, mi ejército. Le lanzaría un órdago a la vida y capturaría sus fichas rodeándolas, ganando nuevo terreno, siempre adelante.
No lo pensé al principio, mi técnica era la lógica, pero la lógica no siempre vence a los azares de una vida. Y perdí algunas jugadas. Algunas fichas cayeron y ahora están fuera del tablero. Son puntos que me ha robado y que no puedo olvidar. Querría tenerlos de vuelta, pero la partida sigue y este extraño juego no acaba.
Sin embargo voy ganando. Cuando el último turno halla sido jugado, la última pieza colocada, cuando haga recuento de todo ese movimiento sobre el tablero, si la vida no me da jaque mate antes de llegar al final, entonces habré ganado.
No lo pensé al principio, mi técnica era la lógica, pero la lógica no siempre vence a los azares de una vida. Y perdí algunas jugadas. Algunas fichas cayeron y ahora están fuera del tablero. Son puntos que me ha robado y que no puedo olvidar. Querría tenerlos de vuelta, pero la partida sigue y este extraño juego no acaba.
Sin embargo voy ganando. Cuando el último turno halla sido jugado, la última pieza colocada, cuando haga recuento de todo ese movimiento sobre el tablero, si la vida no me da jaque mate antes de llegar al final, entonces habré ganado.
domingo, octubre 23, 2005
Porque habré de morir
Algún día ya no podré leer más. Algún día no podré ver más a la gente que quiero, no podré reír con bromas estúpidas, no podré viajar a ningún lugar al que no haya ido. Algún día no podré seguir buscando el hechizo, la palabra, la metáfora, la inflexión. Algún día mi sueño desaparecerá. Algún día moriré.
Por eso quiero que la gente sepa. No quiero que la gente piense en lo que yo hubiera deseado. No, no quiero. No quiero que los que me son cercanos se entristezcan, ni que lloren, no quiero que no sepan qué hacer con los recuerdos de mí que les queden. Por eso.
Cuando muera, aquellos que me quieran que hablen sobre mí. No alabanzas, no olvidándose de mis defectos. No, yo. Quiero que digan quién fui para ellos. Quiero discursos graciosos, no tristes. Quiero risas en mi velatorio, quiero vida que parte de mí y se expande, no muerte en las almas que amo.
Habré de ser incinerado y mis cenizas expandidas por el aire, la mitad en el mar, la mitad en los campos verdes, pues seré semilla de vida.
Quiero ser lanzado a los vientos mientras subo una "Escalera Hacia el Cielo" y estoy "Llamando a Las Puertas del Paraíso". Quiero que mi muerte sea el final de una vida, donde lo importante de la frase no sea "final", sino "vida".
Eso habrá de bastar. Puede que haya lágrimas, a menudo las hay. Pero quiero ser recordado por la vida que viví. Quiero saber que hice lo que debía, que mi camino sirvió de algo. Por eso, por eso, que recuerden vivir por mí, que recuerden que el camino del cielo no es temer el camino del infierno, sino decidir no recorrerlo. Así, harán honor.
Por eso quiero que la gente sepa. No quiero que la gente piense en lo que yo hubiera deseado. No, no quiero. No quiero que los que me son cercanos se entristezcan, ni que lloren, no quiero que no sepan qué hacer con los recuerdos de mí que les queden. Por eso.
Cuando muera, aquellos que me quieran que hablen sobre mí. No alabanzas, no olvidándose de mis defectos. No, yo. Quiero que digan quién fui para ellos. Quiero discursos graciosos, no tristes. Quiero risas en mi velatorio, quiero vida que parte de mí y se expande, no muerte en las almas que amo.
Habré de ser incinerado y mis cenizas expandidas por el aire, la mitad en el mar, la mitad en los campos verdes, pues seré semilla de vida.
Quiero ser lanzado a los vientos mientras subo una "Escalera Hacia el Cielo" y estoy "Llamando a Las Puertas del Paraíso". Quiero que mi muerte sea el final de una vida, donde lo importante de la frase no sea "final", sino "vida".
Eso habrá de bastar. Puede que haya lágrimas, a menudo las hay. Pero quiero ser recordado por la vida que viví. Quiero saber que hice lo que debía, que mi camino sirvió de algo. Por eso, por eso, que recuerden vivir por mí, que recuerden que el camino del cielo no es temer el camino del infierno, sino decidir no recorrerlo. Así, harán honor.
viernes, julio 29, 2005
Carta a Ella
Supongo que en algún momento te hice algún mal.
No sé qué pudo ser. Me enfadé cuando supe algunas cosas, pero no por eso te odié. Me dolió que pasaras de mí como amigo, y no por eso te odié. Cuando otros te atacaron, yo te defendí. Sé mucho, demasiado, y, a pesar de eso, te defendí. Porque, a pesar de todo, hubo un tiempo en que te quería. Y eso no se olvida fácilmente. Al menos yo no.
Poco más puedo añadir. Poco te importará que te mande esto, poco te importará que ahora ya a mí tampoco me importe lo que pudiera salvarse. Mientras yo intentaba salvarlo, tú, a traición, lo asesinabas.
¿Sabes qué me ha sentado peor? Que no te atrevieras a decírmelo. Siempre fui bueno contigo, y justo fui siempre con todos. Y no te atreviste a decirme lo que pensabas.
Tus amigos son divertidos. Parece que necesitan mirar a los demás y sentirse falsamente superiores. Solo las ratas humanas lo necesitan. Una pena, sobre todo teniendo en cuenta que tampoco recuerdo haber sido falso o malvado con ninguno de ellos. No pasa nada, al fin y al cabo, tampoco son nada.
Sabes bien a qué viene esto. No ofendas ni tu intelecto ni el mío negándolo, sabes que no vas a lograr nada. Pasa de este mail o ríete de él, me da igual, pero, por favor, contéstame a esta pregunta. ¿Qué te hice para que me odiaras?
No sé qué pudo ser. Me enfadé cuando supe algunas cosas, pero no por eso te odié. Me dolió que pasaras de mí como amigo, y no por eso te odié. Cuando otros te atacaron, yo te defendí. Sé mucho, demasiado, y, a pesar de eso, te defendí. Porque, a pesar de todo, hubo un tiempo en que te quería. Y eso no se olvida fácilmente. Al menos yo no.
Poco más puedo añadir. Poco te importará que te mande esto, poco te importará que ahora ya a mí tampoco me importe lo que pudiera salvarse. Mientras yo intentaba salvarlo, tú, a traición, lo asesinabas.
¿Sabes qué me ha sentado peor? Que no te atrevieras a decírmelo. Siempre fui bueno contigo, y justo fui siempre con todos. Y no te atreviste a decirme lo que pensabas.
Tus amigos son divertidos. Parece que necesitan mirar a los demás y sentirse falsamente superiores. Solo las ratas humanas lo necesitan. Una pena, sobre todo teniendo en cuenta que tampoco recuerdo haber sido falso o malvado con ninguno de ellos. No pasa nada, al fin y al cabo, tampoco son nada.
Sabes bien a qué viene esto. No ofendas ni tu intelecto ni el mío negándolo, sabes que no vas a lograr nada. Pasa de este mail o ríete de él, me da igual, pero, por favor, contéstame a esta pregunta. ¿Qué te hice para que me odiaras?
martes, junio 28, 2005
Alegato Contra el Fascismo
PUESTO QUE NO SE ME PERMITE CONTESTAR EN EL BLOG DE DETERMINADA PERSONA PORQUE SE ME BORRAN LOS MENSAJES (cosa que, por cierto, nadie hizo cuando ella entraba a poner insultos en los blogs de los demás) AQUÍ TENÉIS ESTO:
SU POST
A ver si es verdad que me dejáis en paz (hablo solo por mi, que el resto tiene boca y ordenador), que estoy mas que cansada de vosotros "superhéroes" y para empezar dejar de leer mi blog para tocar las pelotas (aunque siendo como sois lo veo difícil), como yo pase de leer los vuestros cuando me di cuenta real de que no me importáis (esto va solo y en exclusiva para el partido, no para los satélites... claro) y tienen que decirme terceras personas cuando me dedicáis entradas (aunque sean gratas sorpresas... gracias, aunque también tengo que decir que sobra totalmente) o habláis de algo ajeno a mi pero metiendo frases mías (todo mezclado, viva!!). A la única conclusión que llego es: Definitivamente el pegamento os da unos chutes increibles.
Rezo para que sea la ultima vez que tenga que dedicaros una sola línea mas o tengan que venirme a contar que seguís dando la matraca conmigo, que ya vale... cansinos.
MI RESPUESTA (la que fue borrada, tuve la premonición de que sería borrada y la guardé, fijate por dónde)
Gallifante de oro para "A ver si es verdad que me dejais en paz", porque es lo que te llevamos pidiendo meses y tú ni caso. Ahora, tú puedes decir lo que quieras, pero como respondamos entonces empiezan los problemas.
Nos llamas "superhéroes", solo porque tenemos moral y queremos que las cosas se hagan bien. Qué curioso.
Gallifante de platino para "dejar de leer mi blog para tocar las pelotas" (que, por cierto, se escribe dejad, es imperativo), porque todo esto empezó al leer tú el blog de Titxu. Pero claro, tú puedes leer su blog pero ella el tuyo no, dónde vamos a parar si no mantienes tus privilegios de noble.
Gallifante GIGANTE por "como yo pase de leer los vuestros cuando me di cuenta real de que no me importais" porque, o te importamos mucho o no entiendo que hacías leyendo el blog de Titxu. Aunque claro, nosotros no tenemos nada que decir de ti que no fueramos capaces de decirte a la cara. Tú no eres así de valiente.
Nos llamas partido político, qué curioso, yo a vosotros os llamo mafia siciliana.
Creo que se a que te refieres con lo de "me dedicais entradas (aunque sean gratas sorpresas...)". Pues esas entradas, que, por cierto, no habrías leído si no entraras en los blogs (vaya, ya estamos cazando mentiras de nuevo, ¿eh?) no eran sobre ti sino sobre como se sentían ellos. Así que no seas tan egocéntrica, cariño, y no te olvides que hay gente que no solo recuerda lo malo, nosotros también recordamos lo bueno que nos diste (cosa que no haces tú).
"Hablais de algo ajeno a mi pero metiendo frases mias". Vaya, es extraño pero mientes. Remito al blog de Titxu para comprobarlo.
"Definitivamente el pegamento os da unos chutes increhibles", definitivamente tienes razón, porque si no es por los chutes de pegamento no se entiende que seas capaz de poner tanta tontería, mentira y ataque junto. Y también es increhible que escribas increhible con h intercalada. Increíble.
"Rezo para que sea la ultima vez que tenga que dedicaros una sola linea mas o tengan que venirme a contar que seguis dando la matraca conmigo", por dios, solo pido que cumplas lo que pides. Si no vuelves a decir nada de nosotros, nosotros no diremos nada de ti. Al fin y al cabo, no eres nada. Cansina.
He eliminado las partes que hacen referencia a su segundo mensaje, pues no aportaban nada nuevo, ni su segundo mensaje ni lo que yo escribí sobre él.
Ahora decidme: ¿Qué he dicho tan terrible para que haya tenido que borrar mi mensaje? ¿Alguien puede señalarme UN SOLO ERROR?
SU POST
A ver si es verdad que me dejáis en paz (hablo solo por mi, que el resto tiene boca y ordenador), que estoy mas que cansada de vosotros "superhéroes" y para empezar dejar de leer mi blog para tocar las pelotas (aunque siendo como sois lo veo difícil), como yo pase de leer los vuestros cuando me di cuenta real de que no me importáis (esto va solo y en exclusiva para el partido, no para los satélites... claro) y tienen que decirme terceras personas cuando me dedicáis entradas (aunque sean gratas sorpresas... gracias, aunque también tengo que decir que sobra totalmente) o habláis de algo ajeno a mi pero metiendo frases mías (todo mezclado, viva!!). A la única conclusión que llego es: Definitivamente el pegamento os da unos chutes increibles.
Rezo para que sea la ultima vez que tenga que dedicaros una sola línea mas o tengan que venirme a contar que seguís dando la matraca conmigo, que ya vale... cansinos.
MI RESPUESTA (la que fue borrada, tuve la premonición de que sería borrada y la guardé, fijate por dónde)
Gallifante de oro para "A ver si es verdad que me dejais en paz", porque es lo que te llevamos pidiendo meses y tú ni caso. Ahora, tú puedes decir lo que quieras, pero como respondamos entonces empiezan los problemas.
Nos llamas "superhéroes", solo porque tenemos moral y queremos que las cosas se hagan bien. Qué curioso.
Gallifante de platino para "dejar de leer mi blog para tocar las pelotas" (que, por cierto, se escribe dejad, es imperativo), porque todo esto empezó al leer tú el blog de Titxu. Pero claro, tú puedes leer su blog pero ella el tuyo no, dónde vamos a parar si no mantienes tus privilegios de noble.
Gallifante GIGANTE por "como yo pase de leer los vuestros cuando me di cuenta real de que no me importais" porque, o te importamos mucho o no entiendo que hacías leyendo el blog de Titxu. Aunque claro, nosotros no tenemos nada que decir de ti que no fueramos capaces de decirte a la cara. Tú no eres así de valiente.
Nos llamas partido político, qué curioso, yo a vosotros os llamo mafia siciliana.
Creo que se a que te refieres con lo de "me dedicais entradas (aunque sean gratas sorpresas...)". Pues esas entradas, que, por cierto, no habrías leído si no entraras en los blogs (vaya, ya estamos cazando mentiras de nuevo, ¿eh?) no eran sobre ti sino sobre como se sentían ellos. Así que no seas tan egocéntrica, cariño, y no te olvides que hay gente que no solo recuerda lo malo, nosotros también recordamos lo bueno que nos diste (cosa que no haces tú).
"Hablais de algo ajeno a mi pero metiendo frases mias". Vaya, es extraño pero mientes. Remito al blog de Titxu para comprobarlo.
"Definitivamente el pegamento os da unos chutes increhibles", definitivamente tienes razón, porque si no es por los chutes de pegamento no se entiende que seas capaz de poner tanta tontería, mentira y ataque junto. Y también es increhible que escribas increhible con h intercalada. Increíble.
"Rezo para que sea la ultima vez que tenga que dedicaros una sola linea mas o tengan que venirme a contar que seguis dando la matraca conmigo", por dios, solo pido que cumplas lo que pides. Si no vuelves a decir nada de nosotros, nosotros no diremos nada de ti. Al fin y al cabo, no eres nada. Cansina.
He eliminado las partes que hacen referencia a su segundo mensaje, pues no aportaban nada nuevo, ni su segundo mensaje ni lo que yo escribí sobre él.
Ahora decidme: ¿Qué he dicho tan terrible para que haya tenido que borrar mi mensaje? ¿Alguien puede señalarme UN SOLO ERROR?
lunes, junio 13, 2005
Porque tú lo vales
Prometí que este sería el siguiente mensaje, y aquí está.
No soy gay porque todo hombre es un cabrón en potencia. Todos somos o violentos, o mentirosos, o cobardes (estos "o" no son siempre disyuntivos, también pueden aplicarse como copulativos), y pocos hay a los que les suponga un problema renunciar a su código moral por un polvo. O incluso por menos (pocos se salvan, y muchas mujeres entran también en el saco, pero bueno). Una relación con alguien así es de masoquistas.
No soy gay porque el olor de los hombres me resulta levemente repulsivo. Y digo levemente por no decir muy repulsivo. Supongo que es por el contenido hormonal del olor corporal o algo de eso, pero por mucha colonia que se eche un tío, raramente no me resulta desagradable.
No soy gay porque jamás me he enamorado de ningún hombre. Es más, jamás me han siquiera excitado, ni de adolescente (lo afirmo con rotundidad porque yo, a diferencia de gran cantidad de "machitos", sí me planteé si me excitaban. Me di cuenta de que no). Es muy interesante que tanta gente considere que el jamás haberse planteado si eres gay o no es síntoma de virilidad. Es como decir que el jamás haber pensado en la ley de la gravedad significa que puedes volar. Es más, es como decir que negarse a hacer el test de alcoholemia significa que no has bebido.
Pero el motivo más importante, sin duda alguna es que no soy gay porque realmente no soy gay. Un oso no es un ornitorrinco por mucho que te empeñes. Y ojo, a mi también me gustan los ornitorrincos, eh, no era por ofender a nadie.
No soy gay porque todo hombre es un cabrón en potencia. Todos somos o violentos, o mentirosos, o cobardes (estos "o" no son siempre disyuntivos, también pueden aplicarse como copulativos), y pocos hay a los que les suponga un problema renunciar a su código moral por un polvo. O incluso por menos (pocos se salvan, y muchas mujeres entran también en el saco, pero bueno). Una relación con alguien así es de masoquistas.
No soy gay porque el olor de los hombres me resulta levemente repulsivo. Y digo levemente por no decir muy repulsivo. Supongo que es por el contenido hormonal del olor corporal o algo de eso, pero por mucha colonia que se eche un tío, raramente no me resulta desagradable.
No soy gay porque jamás me he enamorado de ningún hombre. Es más, jamás me han siquiera excitado, ni de adolescente (lo afirmo con rotundidad porque yo, a diferencia de gran cantidad de "machitos", sí me planteé si me excitaban. Me di cuenta de que no). Es muy interesante que tanta gente considere que el jamás haberse planteado si eres gay o no es síntoma de virilidad. Es como decir que el jamás haber pensado en la ley de la gravedad significa que puedes volar. Es más, es como decir que negarse a hacer el test de alcoholemia significa que no has bebido.
Pero el motivo más importante, sin duda alguna es que no soy gay porque realmente no soy gay. Un oso no es un ornitorrinco por mucho que te empeñes. Y ojo, a mi también me gustan los ornitorrincos, eh, no era por ofender a nadie.
miércoles, junio 08, 2005
Porqué No Soy Gay o Elogio a lo Raro
Hay gente que piensa que soy homosexual. Quitando las posibles repercusiones positivas que tiene (y, por supuesto, de los que voy a aprovecharme si lo necesito; está claro que un rumor, sea el que sea, es aprovechable si sabes cómo usarlo. Y yo sé) y que la gente pensará que no existen desde el momento en que publico esto (sin darse cuenta que un rumor siempre es un rumor, aunque haya desmentidos; incluso más si hay desmentidos), no es algo que vaya a suponer ningún cambio, y, mucho menos, ningún problema. Lo siento por los que pretendían hacerme daño expandiendo ese rumor; lo único que hacéis es darme fuerza.
Explicaré porqué no os sirve de nada:
-Intentáis que parezca que miento y finjo. Pero con los que las mentiras les importan, lo único que hacéis metiéndome en una minoría es que me escuchen (algo que, si no fuera porque por vosotros piensan que soy gay, muchos no harían) y comprendan que mentís. Porque, cuando se me escucha, se comprende que no miento, y vosotros lo sabéis. De esa manera gano credibilidad. Con los que no les importan las mentiras, no pierdo nada, claro.
-Intentáis dañar a mi ego masculino. Pero cuando comprendes que el ego masculino es una falacia, no se te puede dañar por ese medio. Vamos, que me resulta hasta divertido.
-Intentáis hacer dudar de mi masculinidad a las mujeres. Como si eso me hiciera daño. Las mujeres se acercan con mayor facilidad a los gays porque los consideran más afines sentimentalmente. Después descubren que no soy gay, pero ya he ganado una amiga (vamos, si no tuviera novia, gracias a vosotros ligaría con total facilidad).
No, no me dañáis. Ciertamente, casi debería daros las gracias. Pero me duele. Me duele que gente a la que yo saqué la cara, gente por la que yo en su día peleé, gente que no leerá este post pero aunque lo leyera no se daría por aludida, intente hacerme daño, teniendo claro (porque lo saben) que lo hacen por pura maldad y sin ninguna base.
A veces estoy de acuerdo con Poe cuando habla de su "espíritu de la perversidad".
Explicaré porqué no os sirve de nada:
-Intentáis que parezca que miento y finjo. Pero con los que las mentiras les importan, lo único que hacéis metiéndome en una minoría es que me escuchen (algo que, si no fuera porque por vosotros piensan que soy gay, muchos no harían) y comprendan que mentís. Porque, cuando se me escucha, se comprende que no miento, y vosotros lo sabéis. De esa manera gano credibilidad. Con los que no les importan las mentiras, no pierdo nada, claro.
-Intentáis dañar a mi ego masculino. Pero cuando comprendes que el ego masculino es una falacia, no se te puede dañar por ese medio. Vamos, que me resulta hasta divertido.
-Intentáis hacer dudar de mi masculinidad a las mujeres. Como si eso me hiciera daño. Las mujeres se acercan con mayor facilidad a los gays porque los consideran más afines sentimentalmente. Después descubren que no soy gay, pero ya he ganado una amiga (vamos, si no tuviera novia, gracias a vosotros ligaría con total facilidad).
No, no me dañáis. Ciertamente, casi debería daros las gracias. Pero me duele. Me duele que gente a la que yo saqué la cara, gente por la que yo en su día peleé, gente que no leerá este post pero aunque lo leyera no se daría por aludida, intente hacerme daño, teniendo claro (porque lo saben) que lo hacen por pura maldad y sin ninguna base.
A veces estoy de acuerdo con Poe cuando habla de su "espíritu de la perversidad".
viernes, marzo 04, 2005
El Sueño de un Mago
Crucé la puerta de mi habitación, una puerta que antes no estaba. Al otro lado, a mis pies enmarcado por la luz que se escapaba de mi habitación, un campo de verde hierba oleaba bajo la brisa. La noche allí era suave y estrellada; como seda negra me acogía y me llamaba cariñosamente. No se veía la luna por ninguna parte, pero el brillo de la noche era intenso, y supe que, estuviera donde estuviese, estaría casi llena. Allí donde no llegaba la luz que salía de la puerta, veía el amoroso reflejo de la luna en las vigorosas briznas de hierba. Las estrellas parecían sonreírme, y yo les sonreí a ellas. La Vía Láctea, o algo parecido a la Vía Láctea pero más intenso, brillaba en lo alto. Mi corazón estaba en paz.
En el centro de la verde pradera había una pequeña colinita, un simple terruño, poco más, y en lo alto de esa colinita un enorme árbol. Era un roble. Yo no sé nada de árboles, difícilmente distingo unos de otros, pero estoy seguro de que era un roble. Enorme, bello, frondoso. Solo el roble se veía en la vasta llanura ondulante, en el inmenso mar de oscura majestad. Ninguna montaña a lo lejos, ninguna casa. Ningún árbol más ni desnivel alguno. Solo el roble en su pequeño montículo, hierba verde, oscuridad y las estrellas. Y la brisa me acariciaba, descalzo y con el torso desnudo, súbitamente levantado de la cama.
Me acerqué al grandioso árbol, y allí vi, al acercarme, una pequeña silueta entre sus raíces, a un metro aproximado del mismo tronco. Seguí acercándome, pues no tenía miedo, estaba en mi lugar de poder. Unos metros alrededor del gran árbol, unos tres metros, no estaban cubiertos de verde hierba, solo tierra desnuda. Pero incluso esta tierra se veía llena de vida, irradiaba sensación de felicidad. Y, allí, en esa pequeña corona marrón del montículo del que nacía mi bellísimo árbol, había un pequeño enano, barbudo y fornido, elegantemente vestido, con ropajes rojos de mercader, con un sombrero de ala ancha emplumado calado a la cabeza, arrodillado y concentrado en algo que yo no podía ver.
Me acerqué hasta casi tocarle, y él ni siquiera se giró a mirarme. Me incliné entonces ligeramente por encima de su hombro y miré en que estaba concentrado aquel hombrecillo, movido por mi curiosidad. Era un puzzle casi acabado, solo faltaba colocar la última pieza.
Suavemente el enano se giró y, con el ceño fruncido, me dijo: “¿Puedes ayudarme? No sé acabarlo”. Mientras hablaba su expresión mutó en un amable gesto de leve desesperación. Y supe que era verdad que no sabía acabarlo.
Me agaché y recogí la pieza suelta, y la coloqué en su lugar. El enano sonrió con su ancha y barbuda cara y dijo: ”Gracias”. Y yo le sonreí.
Levanté la vista al cielo. Las estrellas, con una suave aureola azul, había formado el dibujo de una calmada mujer, el pelo cayendo sobre sus hombros y corriendo después hacia atrás en una innatural línea recta. Era bella, bellísima, como nada humano puede ser. No me hizo sentir amor, me hizo sentir arte.
Junto a mí, el enano dijo: “Es hermosa, ¿eh? Es una diosa”. Con la boca abierta le miré y vi que miraba el mismo cielo que yo. Me volví a mirar de nuevo el cielo sabiendo que, sin duda, era verdad.
En el centro de la verde pradera había una pequeña colinita, un simple terruño, poco más, y en lo alto de esa colinita un enorme árbol. Era un roble. Yo no sé nada de árboles, difícilmente distingo unos de otros, pero estoy seguro de que era un roble. Enorme, bello, frondoso. Solo el roble se veía en la vasta llanura ondulante, en el inmenso mar de oscura majestad. Ninguna montaña a lo lejos, ninguna casa. Ningún árbol más ni desnivel alguno. Solo el roble en su pequeño montículo, hierba verde, oscuridad y las estrellas. Y la brisa me acariciaba, descalzo y con el torso desnudo, súbitamente levantado de la cama.
Me acerqué al grandioso árbol, y allí vi, al acercarme, una pequeña silueta entre sus raíces, a un metro aproximado del mismo tronco. Seguí acercándome, pues no tenía miedo, estaba en mi lugar de poder. Unos metros alrededor del gran árbol, unos tres metros, no estaban cubiertos de verde hierba, solo tierra desnuda. Pero incluso esta tierra se veía llena de vida, irradiaba sensación de felicidad. Y, allí, en esa pequeña corona marrón del montículo del que nacía mi bellísimo árbol, había un pequeño enano, barbudo y fornido, elegantemente vestido, con ropajes rojos de mercader, con un sombrero de ala ancha emplumado calado a la cabeza, arrodillado y concentrado en algo que yo no podía ver.
Me acerqué hasta casi tocarle, y él ni siquiera se giró a mirarme. Me incliné entonces ligeramente por encima de su hombro y miré en que estaba concentrado aquel hombrecillo, movido por mi curiosidad. Era un puzzle casi acabado, solo faltaba colocar la última pieza.
Suavemente el enano se giró y, con el ceño fruncido, me dijo: “¿Puedes ayudarme? No sé acabarlo”. Mientras hablaba su expresión mutó en un amable gesto de leve desesperación. Y supe que era verdad que no sabía acabarlo.
Me agaché y recogí la pieza suelta, y la coloqué en su lugar. El enano sonrió con su ancha y barbuda cara y dijo: ”Gracias”. Y yo le sonreí.
Levanté la vista al cielo. Las estrellas, con una suave aureola azul, había formado el dibujo de una calmada mujer, el pelo cayendo sobre sus hombros y corriendo después hacia atrás en una innatural línea recta. Era bella, bellísima, como nada humano puede ser. No me hizo sentir amor, me hizo sentir arte.
Junto a mí, el enano dijo: “Es hermosa, ¿eh? Es una diosa”. Con la boca abierta le miré y vi que miraba el mismo cielo que yo. Me volví a mirar de nuevo el cielo sabiendo que, sin duda, era verdad.
domingo, febrero 06, 2005
Gracias, señoras y caballeros.
Gracias.
Gracias a la Pantera Doméstica, porque, de vez en cuando, me escucha, porque está ahí para mi, porque es mi apoyo y mi sustento.
Gracias al Faraón, porque puedo confiar en él.
Gracias al Samurai Solitario, porque siempre es interesante.
Gracias a Hamtara, porque sigue siendo inocente, porque no teme equivocarse.
Gracias a la Mascotita Electrónica, porque sonríe.
Gracias al Negro Más Negro, porque me hace reir.
Gracias a la Pervertidilla, porque no hay persona más santa.
Gracias a la Enderiana, porque, en realidad, aunque intente disimularlo, es buena persona.
Gracias a la Viajera Argentina, porque ha encontrado un sitio con nosotros.
Gracias al Ladrón de Guante Blanco y sus compinches, porque son jóvenes e inteligentes, lo que un día fui yo.
Gracias al Filósofo Riojano, porque ha estado conmigo a las duras y a las maduras.
Gracias al Extraterrestre Greñudo, porque es mi compañero.
Gracias a la Gran Pucelana, porque el tiempo y la distancia no merman la amistad.
Gracias a los demás, a los que no nombro pero me gustaría nombrar. Gracias.
Gracias a la Pantera Doméstica, porque, de vez en cuando, me escucha, porque está ahí para mi, porque es mi apoyo y mi sustento.
Gracias al Faraón, porque puedo confiar en él.
Gracias al Samurai Solitario, porque siempre es interesante.
Gracias a Hamtara, porque sigue siendo inocente, porque no teme equivocarse.
Gracias a la Mascotita Electrónica, porque sonríe.
Gracias al Negro Más Negro, porque me hace reir.
Gracias a la Pervertidilla, porque no hay persona más santa.
Gracias a la Enderiana, porque, en realidad, aunque intente disimularlo, es buena persona.
Gracias a la Viajera Argentina, porque ha encontrado un sitio con nosotros.
Gracias al Ladrón de Guante Blanco y sus compinches, porque son jóvenes e inteligentes, lo que un día fui yo.
Gracias al Filósofo Riojano, porque ha estado conmigo a las duras y a las maduras.
Gracias al Extraterrestre Greñudo, porque es mi compañero.
Gracias a la Gran Pucelana, porque el tiempo y la distancia no merman la amistad.
Gracias a los demás, a los que no nombro pero me gustaría nombrar. Gracias.
jueves, febrero 03, 2005
Comienza la magia.
Viendo que todo el mundo ha decidido abrir blogs, pues me apunto. Así podré poner aquí las cosas que me apetezca poner, y como esta dirección se la voy a dar solo a la mujergata y alguna persona más, espero que por un tiempo no tendré que contenerme. Está claro que más adelante todo el mundo se acabará enterando, pero bueno. Mientras tanto, la estrella mostrará el camino que este mago sigue.
Si lees esto, eres bienvenido.
Si lees esto, eres bienvenido.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
