miércoles, febrero 01, 2006
De Genialidades y Otras Efemérides
Por supuesto, no sé cómo no se me ocurrió antes, un título como “Harry Potter and The Half-Blood Prince”, cuya traducción literal al castellano es “Harry Potter y el Príncipe Mestizo”, es absolutamente incorrecto políticamente hablando, así que, necesariamente, había que cambiarlo. Que le den por saco a la autora y a los fans, que le den por saco a la corrección de publicación de la obra, que le den por saco a todo mientras tengamos la posibilidad de ganar más pasta. Como ya ha demostrado el cine, cambiar el nombre de las obras no solo es productivo, sino que, además, es divertido. Solo hay que fijarse en lo bien que se lo pasan los frikis poniendo a parir que se haga. Si es que son unos cachondos.
Un título con la palabra “mestizo” no sería correcto, así que tras probar con “Harry Potter y el Príncipe Igual Que los Demás Porque en el Fondo Todos Somos Personas y No Hay que Marginar a Nadie por Ser Diferente que Eso Está Muy Mal y Seguro que Es Muy Majo Pero Nadie le Da Una Oportunidad Aunque que Quede Claro que Este Libro No Trata de Racismo Ni Nada de Eso que Es Para Niños y Luego No Hay Manera de Venderlo”, pensaron que tal vez un título más corto estaría mejor. Lo llamaron “H”.
Pero esto tampoco les convenció, así que decidieron castellanizarlo, usando una de las palabras sacadas del “Índice Mágico de Palabras Para Títulos de Películas de Serie B”. Primero les salió “noche”: “Harry Potter y el Príncipe de la Noche”. Pero pensaron que esto ya se parecía a un crossover con Batman, y como no habían invitado ni a Tim Burton ni a Christopher Nolan, lo desecharon.
Ahora bien, después les salió “misterio” en la tirada aleatoria. “¡Misterio! ¡Cómo no se nos había ocurrido antes! ¡A todo el mundo le gustan los misterios!” pensaron. Y dicho y hecho. “Harry Potter y el Príncipe Mestizo” se convirtió en “Harry Potter y el Misterio del Príncipe”.
Por este magnífico motivo alabo y laureo y ensalzo y escarolo (¿escarolo? Sí, escarolo, si total ya da igual lo que diga) a los alabados y laureados y ensalzados y escarolados editores de la versión castellana (no te repites ni ná, macho, poco original que eres).
Sin embargo (siempre hay uno de estos, ¿eh? Como molestan los "sinembargos") creo yo podría haber aportado algunas ideas interesantes a tan magna tarea de cambio nominal. Dicho y hecho, presento algunas de mis opciones.
-“Harry Potter y el Príncipe Gitano”, así podríamos hacer una versión cantada por Lolita y sacarla en cd.
-“Harry Potter y la Final de la Champions”, porque, seamos sinceros, esto de la literatura no atrae, hablemos de fútbol.
-“Harry Potter y el Misterio Nocturno Secreto en la Noche”, que el “Índice Mágico de Palabras Para Títulos de Películas de Serie B” da un juego que te cagas.
-“Parque Jurásico de las Galaxias y Terminador Trek”, así, como quien no quiere la cosa, nos aprovechamos de la fama de otros. Lalala, yo no he sido, ha sido casualidad…
-Y, para terminar, no por falta de ideas sino de ganas de exponerlas, la que más me convence a mí: “Javier Gómez y la Tortilla de Patata”. Sí, ya sé que la tortilla de patata no tiene nada que ver, pero para saberlo tienes que haberte comprado el libro, y después de eso me la trae floja lo que digas. Además, de esta manera nos acercamos más a la cultura castiza y española de toda la vida, lo que hace que el lector se sienta más cómodo (porque es gilipollas) y lo compre más a gusto (porque es gilipollas). Al castellanizar el nombre los niños se sentirán más identificados y cercanos (porque son gilipollas) y, haciendo unos retoques allí y aquí podemos conseguir que los padres (exacto, los gilipollas) se lo compren a sus hijos con más ganas y todo.
Además esto nos abre las puestas para otras castellanizaciones como Herminia Ortiz (Hermione Granger en el original) o el tan cercano y querido Ronaldo Beckham (Por Ron Weasley. Le dejamos un apellido inglés para que se vea nuestro espíritu pluricultural, pero no el mismo que tenía, que se malacostumbran. Nada, el de un conocido genio intelectual héroe de masas), o incluso Gundenmaro (por Dumbledore).
Habrá que investigarlo.
miércoles, enero 25, 2006
Extractos
Esto viene a raiz de mi relectura de Un Mundo Feliz, de Aldous Huxley. Palabras curiosas que no comprendes la primera vez.
"Helmholtz y el savaje hicieron buenas migas de inmediato, y Bernard se vio sumido en el infierno de los celos. En todas aquellas semanas no había logrado intimar con el salvaje tanto como lo había logrado Helmholtz en tan poco tiempo. Mirándolos y oyéndolos hablar, más de una vez deseó no haberlos presentado."
"Así se vengaba de sus dos amigos por el hecho de que la amistad que había entre ellos parecía olvidarse de él."
Estas palabras siempre estuvieron aquí, pero no ha sido otra cosa que el tiempo lo que les ha dado un significado mucho más completo. Una pena, si hubiera comprendido el significado completo la primera vez, habría estado preparado antes. Al fin y al cabo, el hombre no es perfecto.
domingo, enero 08, 2006
Pena
Tal vez ese sea uno de mis peores defectos como escritor. Como yo ya sé la historia, como yo ya sé las palabras que quiero poner, no necesito escribirlas. Ya me lo sé.
Esto, obviamente, es por la maldición del lector. Sí, es cierto, "a escribir se aprende leyendo", se suele decir, y es cierto. Pero, desgraciadamente, también hay un polo negativo en esta frase-imán: leyendo no necesitas escribir.
Y, claro, esto, obviamente, hace que me pregunte cuántos escritores de calidad, no como yo, cuantos Cervantes o Shakespeare, cuántos Scott Card o Bradbury o Dick, cuántos Tolkien, cuántos Alberti o Espronceda, cuántos Quevedo o Góngora, cuantos Cela, Delibes, Borjes, cuántos Pío Baroja o Unamuno ha perdido el mundo por ser demasiado lectores. O, ya que estamos, cuántos ha perdido el mundo por nacer en el lugar equivocado, o el momento equivocado.
Es triste. Pero lo más triste es que yo, ahora, a pesar de pensar en ellos por que intento ser escritor, solo puedo pensar en todo lo que, por culpa de la lectura, no podré leer.
domingo, enero 01, 2006
Recuerdos
Ha pasado tiempo y ese tiempo duele. Ha veces me mata el dolor, y tengo que resucitar con los recuerdos. La herida abierta es la herida del cambio, y por eso no se cierra. Desearía que se cerrara pero no se cierra. Mi corazón se deshace de dolor. Y, mientras los recuerdos, mi único bálsamo, no desaparezcan, no desaparecerá tampoco ese dolor.
No quiero olvidar. No olvidaré.
jueves, diciembre 29, 2005
Solo un bello juego
No lo pensé al principio, mi técnica era la lógica, pero la lógica no siempre vence a los azares de una vida. Y perdí algunas jugadas. Algunas fichas cayeron y ahora están fuera del tablero. Son puntos que me ha robado y que no puedo olvidar. Querría tenerlos de vuelta, pero la partida sigue y este extraño juego no acaba.
Sin embargo voy ganando. Cuando el último turno halla sido jugado, la última pieza colocada, cuando haga recuento de todo ese movimiento sobre el tablero, si la vida no me da jaque mate antes de llegar al final, entonces habré ganado.
sábado, noviembre 12, 2005
No, no hablo de...
Y érase asimismo un tranquilo hechicero, versado en saberes, tanto sublimes como sombríos, poderoso y, sin embargo, apasionado. Sabio entre sabios, era un soñador.
Cada uno tuvo su historia, y ambas fueron en realidad una. Pues cuando poder y honor, saber y amor se unen, surge la leyenda.
No, no hablo de Arturo, no hablo de Merlín. No. Hablo de mí. Y de ti.
domingo, octubre 23, 2005
Porque habré de morir
Por eso quiero que la gente sepa. No quiero que la gente piense en lo que yo hubiera deseado. No, no quiero. No quiero que los que me son cercanos se entristezcan, ni que lloren, no quiero que no sepan qué hacer con los recuerdos de mí que les queden. Por eso.
Cuando muera, aquellos que me quieran que hablen sobre mí. No alabanzas, no olvidándose de mis defectos. No, yo. Quiero que digan quién fui para ellos. Quiero discursos graciosos, no tristes. Quiero risas en mi velatorio, quiero vida que parte de mí y se expande, no muerte en las almas que amo.
Habré de ser incinerado y mis cenizas expandidas por el aire, la mitad en el mar, la mitad en los campos verdes, pues seré semilla de vida.
Quiero ser lanzado a los vientos mientras subo una "Escalera Hacia el Cielo" y estoy "Llamando a Las Puertas del Paraíso". Quiero que mi muerte sea el final de una vida, donde lo importante de la frase no sea "final", sino "vida".
Eso habrá de bastar. Puede que haya lágrimas, a menudo las hay. Pero quiero ser recordado por la vida que viví. Quiero saber que hice lo que debía, que mi camino sirvió de algo. Por eso, por eso, que recuerden vivir por mí, que recuerden que el camino del cielo no es temer el camino del infierno, sino decidir no recorrerlo. Así, harán honor.
jueves, octubre 13, 2005
Consejos Para Políticas Correctas
La universidad, perdida en el campo en mitad de la nada. ¿Transporte público? ¿Qué es eso? Si la universidad es para que vayan las vacas y las ovejas.
La policía, cuestionada hasta puntos de no poder perseguir a los criminales por no poder exceder el límite de velocidad.
La prensa rosa, pisando a la amarilla. La amarilla vapuleando a la prensa de verdad.
Habiendo, por fin, comprendido el método por el que se hacen las cosas en este país, me gustaría plantear algunas sugerencias para aquellos que quieran dedicarse a la política. Eso sí, correctamente. Siempre políticamente correctos.
- Eliminar todos los hospitales de Vizcaya para montar un gran hospital general en mitad de un bosque. Con el camino sin señalizar. Ni asfaltar. Y rodeado de un campo de minas.
Nótese el orden. Primero eliminar todos los hospitales y luego empezar a construir. Puede incluso detenerse dos o tres veces la obra para derribar lo construido y volver a empezar.
-Siguiendo con la política de badenes que tan buenos resultados da (preguntad si no a los servicios de urgencia lo bien que se lo pasan y lo útiles que son), llevarlo más lejos todavía: establecer en las carreteras principales puertos de primera y segunda categoría. Por supuesto, en la del hospital anteriormente mencionado también, claro.
-Adaptar los horarios de atención al público a los horarios deseados por la ciudadanía, para que no coincidan ni de coña. Por ejemplo, de tres a tres y cuarto de la madrugada, los martes y jueves en que haya eclipse de sol y lluevan ranas. Urgencias del hospital se adaptará también a este horario, que los médicos, al fin y al cabo, son funcionarios.
-Siguiendo con la idea de hacer puentes inútiles y peligrosos (de suelo de cristal que se hiela cuando hace frío y con barandillas de alambres), construir puentes con hielo pulido sujeto por barras de hierro herrumbroso. Poner uno a la entrada de urgencias del hospital aunque no haga falta, así se asegura la constante labor de médicos y enfermeras.
-Hacer peatonales carreteras nacionales, autopistas y autovías. Y, por supuesto, los cuarenta kilómetros de carretera que llevan hasta el hospital.
-Organizar el torneo mundial de carreras de sacos en la Gran Vía. Cerrar esta al público tres meses antes para adaptarla. Al hospital, simplemente, que le den por saco.
-Mandar tropas a países al azar. Retirarlas sin causa alguna.
-Dar ametralladoras a los médicos y mandarlos de vacaciones a zonas de guerra. Ya están acostumbrados, será un descanso para ellos. Allí, al menos podrán defenderse.
-Traer a los Rolling Stones. Despeñarlos por un barranco.
-Vestir a los policías con tutú y ponerles nariz de payaso. Ya que se les obliga a que no sirvan de nada, por lo menos que sean divertidos.
-Provocan adicción, te dejas la pasta, son malas, te destrozan la vida, hay un montón de muertes por su culpa. Muchos amigos tuyos las usan, pero tú no, porque sabes el mal que causan. Ilegalicemos a las mujeres.
-Pena de muerte a los suicidas (tiene gracia, pero hay en sitios en que esta ley funciona).
-Legalización. Queremos que nos dejen cagarnos en la puerta de casa de los políticos. Ya que nos dan por culo, que se ensucien los zapatos.
Con medidas como estas que, viendo como va la cosa, tarde o temprano se tomarán, lograremos el claro objetivo de este país, que se viene persiguiendo desde hacer décadas: ser los más gilipollas del planeta. Ya estamos cerca.
jueves, septiembre 29, 2005
Costumbre antijaponesa
Qué bonito es juzgar sin tener ni idea. Todo lo que es diferente es malo.
Sigo escuchando a gente que dice que el cómic japonés solo es violencia y sexo, pero, claro, no leen cómic. Son los que siguen usando la palabra tebeo despreciativamente, aquellos que hablan de volver a Heidi y Marco (extrañamente, ambos japoneses) y que piensan en Mortadelo y Filemón si les hablas de viñetas.
Sigo escuchando a gente que dice que el manga no tiene calidad gráfica, y que sus historias son absurdas, pero, claro, no quieren ver la expresividad, la enorme capacidad de representación que proporcionan esos estilos de dibujo (sí, hay más de uno y más de mil estilos en el manga, ¿qué creias, que solo eran ojos grandes?), no se fijan en las enormes diferencias culturales que nos separan y sin cuya comprensión lo normal es que no sepas de qué te hablan, las enormes diferencias idiomáticas, la carencia de traductores en condiciones del japonés (sigo queriendo LEER Nausicä, porque en la edición que se hizo aquí me gustó mucho el dibujo y estoy seguro que la historia, en realidad, era buena).
¿Pero a quién le importan los detalles? ¿Que Japón es uno de los países con una tasa de delincuencia más baja del mundo? ¿Que es uno de los países con un sentido del honor (recordemos que honor es muy parecido a ética) más estricto? ¿Y leen esos cómics hasta los más altos funcionarios y ejecutivos? Es cierto, debe de ser pernicioso para provocar que ese pequeño país sea uno de los más poderosos mundialmente, mientras nosotros, que nos mantenemos serios frente a ese tipo de locuras, no somos nada. Pero, si eso es ser un desviado social, cuando tenga un hijo quiero que sea un sociópata.
Triste, muy triste. Y nos consideramos civilizados.
domingo, septiembre 04, 2005
Sobre el Desarrollo de Personajes
Sobre el desarrollo de personajes se puede decir mucho, pero hoy abordaré una idea absolutamente básica: no existe lo que se conoce como personaje “real”.
Cuando desarrollamos un personaje le dotamos de motivaciones, lo cual nos da una manera objetiva lógica de explicar los sucesos y actos de este personaje. Sin motivaciones no tramaríamos un personaje creíble, y, por tanto, el desarrollo sería deficiente. Incluso cuando se habla desde el punto de vista de un personaje siempre se parte de la objetividad para lograr la subjetividad relativa de dicho personaje. De esa manera, podemos explicar los actos de cada personaje de manera estructural: es cobarde y huye, es valiente y lucha.
Sin embargo, en la realidad los seres humanos no tienen motivaciones claras, o, siendo precisos, tienen tal cantidad de motivaciones entremezclándose que no es posible estar seguro de la reacción de alguien a priori. Dicho de otro modo, no se puede saber cual será la respuesta porque no estaremos seguros de la motivación dominante, puesto que no existe, o, en caso de existir, es inabarcable para la mente.
Lo que se conoce como personaje real debería conocerse en realidad como personaje complejo. Un personaje con motivaciones lo suficientemente obvias para ser entendidas, pero tan ramificadas, tan distintas o tan variadas que supongan un reto a la mente del lector.
De esta manera, un personaje con una única motivación es muy simplista, y solo podrá ser usado de manera tan poco desarrollada en relatos de corta extensión o en papeles muy secundarios (o en libros para niños), sin embargo un personaje con una variedad de motivaciones amplia (como Tyrion Lannister) tenderá a convertirse en un personaje “real”.
A pesar de lo expuesto, hay que tener cuidado, puesto que cuantas más motivaciones tenga un personaje, tanto más lioso resultará, y más posibilidades hay de que la gente no lo entienda o considere que es un personaje sin sentido. Por este motivo hay que medir bien el nivel intelectual de los que esperas sean tus lectores, y actuar en consecuencia, adaptando la complejidad a un punto que a sus mentes suponga un esfuerzo, pero no un imposible.
Por supuesto, como ya he comentado anteriormente, está el tema de la objetividad. Al fin y al cabo un escritor es dios en sus escritos y dios es amoral (pues utilizo aquí la palabra dios en el sentido natural), son los seres humanos los que desarrollan moralidad. Igualmente, el escritor habría de desarrollar una manera de abstraerse de la moral (absolutamente imposible en personas cuerdas) para crear credibilidad, y, aún logrando esto, no sería suficiente, puesto que habría de conseguir dotar de moral creíble a sus personajes estando él absolutamente al margen, algo imposible de lograr para ser humano alguno.
Por este motivo afirmo que todo escritor debe partir de la base de que no puede crear un ser humano, no puede darle realismo total a personaje alguno, pues eso significaría crear personajes estúpidos y sin sentido. De esta manera, el escritor habrá de crear personajes complejos, incluso oscuros, pero siempre comprensibles.
miércoles, agosto 31, 2005
Querido Friki
Los frikis no nacen, se hacen. Para ser exactos, existe una máquina (una solo en todo el mundo) que los fabrica en serie o en paralelo.
Los frikis son todos una pandilla de infantiles, así que, de crecer, poco. Después, claro, acaban siendo la escoria de la sociedad. Claro. Inadaptados.
¿Reproducirse? Jajajajajajajajaja ¿Sabes que para eso hay que acercarse a las mujeres?
Y, por supuesto, morir no mueren. Ya se sabe, mala hierba...
Así que mi consejo es: no seáis frikis, haced como yo, que nací en Qualinesti fruto de la violación de una elfa por un guerrero humano, crecí en la escuela de batalla, aprendiendo a luchar contra los insectores, le preguntaré al señor Frodo el nombre de mi primera hija y cuando la Muerte venga a llevarme y me diga “¿NOS VAMOS?” haré un trato con ella para ser su criado y cuidar a su caballo Binky.
¿Friki yo? Noooooooooo...
viernes, julio 29, 2005
Carta a Ella
No sé qué pudo ser. Me enfadé cuando supe algunas cosas, pero no por eso te odié. Me dolió que pasaras de mí como amigo, y no por eso te odié. Cuando otros te atacaron, yo te defendí. Sé mucho, demasiado, y, a pesar de eso, te defendí. Porque, a pesar de todo, hubo un tiempo en que te quería. Y eso no se olvida fácilmente. Al menos yo no.
Poco más puedo añadir. Poco te importará que te mande esto, poco te importará que ahora ya a mí tampoco me importe lo que pudiera salvarse. Mientras yo intentaba salvarlo, tú, a traición, lo asesinabas.
¿Sabes qué me ha sentado peor? Que no te atrevieras a decírmelo. Siempre fui bueno contigo, y justo fui siempre con todos. Y no te atreviste a decirme lo que pensabas.
Tus amigos son divertidos. Parece que necesitan mirar a los demás y sentirse falsamente superiores. Solo las ratas humanas lo necesitan. Una pena, sobre todo teniendo en cuenta que tampoco recuerdo haber sido falso o malvado con ninguno de ellos. No pasa nada, al fin y al cabo, tampoco son nada.
Sabes bien a qué viene esto. No ofendas ni tu intelecto ni el mío negándolo, sabes que no vas a lograr nada. Pasa de este mail o ríete de él, me da igual, pero, por favor, contéstame a esta pregunta. ¿Qué te hice para que me odiaras?
Sísifo
Mi castigo es terrible, cierto, pero terribles fueron también mis ofensas. Mi castigo no es conocido más que en metáfora, igual que en metáfora se conocen mis crímenes. Pues soy Sísifo, y fui el más astuto de los mortales.
Mentí, no dudé en utilizar mi carisma para hacer lo que sabía que no era justo. Hice todo lo que me beneficiaba, aunque los demás sufrieran por ello. O murieran, no me importaba. Pues soy Sísifo. No me importaba.
Traicioné a aquel que me había tendido tantas veces su mano, aquel que tanto me había dado. A quién le importaba. A mi no. No me importaba.
Engañé a la muerte por un tiempo, utilicé a mis seres cercanos, a los que me querían, para eludir mi justo castigo, terrible, cierto, igual que terribles fueron mis ofensas. Al fin y al cabo, soy Sísifo.
Al final no pude escapar más a lo que es justo. Incluso yo, Sísifo, el más astuto de los mortales, cargo ahora con mi pena. Terrible, cierto, igual que justa.
Cada vez que estoy a punto de conseguir lo que deseo, todo se viene abajo. Cada vez que llego al punto en el que creo que casi no puedo avanzar más, todo se viene abajo. Terrible, cierto, y no más que una metáfora.
Soy Sísifo, el que fue el más astuto de los mortales, y ahora cargo con mi pena, terrible, cierto, y justa. No me importa, se que terribles fueron mis ofensas. Vosotros sois mi castigo, y cada vez que estoy a punto de conseguir lo que deseo, todo se viene abajo. Vosotros sois mi castigo.
Soy Sísifo, y ahora cargo con mi pena.
Soy Sísifo. Soy Sísifo. Soy Sísifo.
miércoles, junio 29, 2005
Cosas Que Importan
Pero la pregunta sigue ahí, y la respuesta... la respuesta se que está al alcance de la mano, pero no logro alcanzarla. Solo puedo lanzar hipótesis, desde lejos.
¿Qué es lo que nos proporciona identidad? ¿Qué es lo que hace que seamos nosotros? Decimos que un animal, una planta, un ser humano, es uno. ¿Qué diferencia hay entre estas relaciones y las que se tienen asimilando el concepto de grupo? ¿Porqué un lobo es uno a pesar de estar compuesto de muchas células, pero una manada son muchos lobos como entidades independientes?
Esta reflexión lleva a un curso de pensamiento muy extraño: la idea de definición de identidad es subjetiva, creada y no relacionada con la naturaleza real de las cosas, con la existencia real. Es, por decirlo así, un objeto mucho más real que la realidad en sí, solo encontrable en el mundo de las ideas platónico, pero perfecto y único y, por tanto, sin existencia.
Lo cual nos lleva a conclusiones inaceptables, como la no existencia del ser humano, ni siquiera del ser vivo, pues no son más que "situaciones relativas" de partículas, generalidades de rasgos comunes solo catalogables fuera del ámbito natural.
Puesto que esta situación, esta comprensión, no lleva a ningún sitio excepto al determinismo científico, y puesto que esta consideración, si fuera verdadera, no supone nada (pues nos dice que todo es nada, luego ella misma lo es) excepto una rotura irreparable en nosotros mismos, tomaremos el camino de pensamiento complementario. La identidad sí existe.
Esto solo prueba que tenemos la necesidad de pensar que existe, pero no prueba su existencia. Es un auténtico rompecabezas.
martes, junio 28, 2005
Alegato Contra el Fascismo
SU POST
A ver si es verdad que me dejáis en paz (hablo solo por mi, que el resto tiene boca y ordenador), que estoy mas que cansada de vosotros "superhéroes" y para empezar dejar de leer mi blog para tocar las pelotas (aunque siendo como sois lo veo difícil), como yo pase de leer los vuestros cuando me di cuenta real de que no me importáis (esto va solo y en exclusiva para el partido, no para los satélites... claro) y tienen que decirme terceras personas cuando me dedicáis entradas (aunque sean gratas sorpresas... gracias, aunque también tengo que decir que sobra totalmente) o habláis de algo ajeno a mi pero metiendo frases mías (todo mezclado, viva!!). A la única conclusión que llego es: Definitivamente el pegamento os da unos chutes increibles.
Rezo para que sea la ultima vez que tenga que dedicaros una sola línea mas o tengan que venirme a contar que seguís dando la matraca conmigo, que ya vale... cansinos.
MI RESPUESTA (la que fue borrada, tuve la premonición de que sería borrada y la guardé, fijate por dónde)
Gallifante de oro para "A ver si es verdad que me dejais en paz", porque es lo que te llevamos pidiendo meses y tú ni caso. Ahora, tú puedes decir lo que quieras, pero como respondamos entonces empiezan los problemas.
Nos llamas "superhéroes", solo porque tenemos moral y queremos que las cosas se hagan bien. Qué curioso.
Gallifante de platino para "dejar de leer mi blog para tocar las pelotas" (que, por cierto, se escribe dejad, es imperativo), porque todo esto empezó al leer tú el blog de Titxu. Pero claro, tú puedes leer su blog pero ella el tuyo no, dónde vamos a parar si no mantienes tus privilegios de noble.
Gallifante GIGANTE por "como yo pase de leer los vuestros cuando me di cuenta real de que no me importais" porque, o te importamos mucho o no entiendo que hacías leyendo el blog de Titxu. Aunque claro, nosotros no tenemos nada que decir de ti que no fueramos capaces de decirte a la cara. Tú no eres así de valiente.
Nos llamas partido político, qué curioso, yo a vosotros os llamo mafia siciliana.
Creo que se a que te refieres con lo de "me dedicais entradas (aunque sean gratas sorpresas...)". Pues esas entradas, que, por cierto, no habrías leído si no entraras en los blogs (vaya, ya estamos cazando mentiras de nuevo, ¿eh?) no eran sobre ti sino sobre como se sentían ellos. Así que no seas tan egocéntrica, cariño, y no te olvides que hay gente que no solo recuerda lo malo, nosotros también recordamos lo bueno que nos diste (cosa que no haces tú).
"Hablais de algo ajeno a mi pero metiendo frases mias". Vaya, es extraño pero mientes. Remito al blog de Titxu para comprobarlo.
"Definitivamente el pegamento os da unos chutes increhibles", definitivamente tienes razón, porque si no es por los chutes de pegamento no se entiende que seas capaz de poner tanta tontería, mentira y ataque junto. Y también es increhible que escribas increhible con h intercalada. Increíble.
"Rezo para que sea la ultima vez que tenga que dedicaros una sola linea mas o tengan que venirme a contar que seguis dando la matraca conmigo", por dios, solo pido que cumplas lo que pides. Si no vuelves a decir nada de nosotros, nosotros no diremos nada de ti. Al fin y al cabo, no eres nada. Cansina.
He eliminado las partes que hacen referencia a su segundo mensaje, pues no aportaban nada nuevo, ni su segundo mensaje ni lo que yo escribí sobre él.
Ahora decidme: ¿Qué he dicho tan terrible para que haya tenido que borrar mi mensaje? ¿Alguien puede señalarme UN SOLO ERROR?
lunes, junio 13, 2005
Porque tú lo vales
No soy gay porque todo hombre es un cabrón en potencia. Todos somos o violentos, o mentirosos, o cobardes (estos "o" no son siempre disyuntivos, también pueden aplicarse como copulativos), y pocos hay a los que les suponga un problema renunciar a su código moral por un polvo. O incluso por menos (pocos se salvan, y muchas mujeres entran también en el saco, pero bueno). Una relación con alguien así es de masoquistas.
No soy gay porque el olor de los hombres me resulta levemente repulsivo. Y digo levemente por no decir muy repulsivo. Supongo que es por el contenido hormonal del olor corporal o algo de eso, pero por mucha colonia que se eche un tío, raramente no me resulta desagradable.
No soy gay porque jamás me he enamorado de ningún hombre. Es más, jamás me han siquiera excitado, ni de adolescente (lo afirmo con rotundidad porque yo, a diferencia de gran cantidad de "machitos", sí me planteé si me excitaban. Me di cuenta de que no). Es muy interesante que tanta gente considere que el jamás haberse planteado si eres gay o no es síntoma de virilidad. Es como decir que el jamás haber pensado en la ley de la gravedad significa que puedes volar. Es más, es como decir que negarse a hacer el test de alcoholemia significa que no has bebido.
Pero el motivo más importante, sin duda alguna es que no soy gay porque realmente no soy gay. Un oso no es un ornitorrinco por mucho que te empeñes. Y ojo, a mi también me gustan los ornitorrincos, eh, no era por ofender a nadie.
miércoles, junio 08, 2005
Porqué No Soy Gay o Elogio a lo Raro
Explicaré porqué no os sirve de nada:
-Intentáis que parezca que miento y finjo. Pero con los que las mentiras les importan, lo único que hacéis metiéndome en una minoría es que me escuchen (algo que, si no fuera porque por vosotros piensan que soy gay, muchos no harían) y comprendan que mentís. Porque, cuando se me escucha, se comprende que no miento, y vosotros lo sabéis. De esa manera gano credibilidad. Con los que no les importan las mentiras, no pierdo nada, claro.
-Intentáis dañar a mi ego masculino. Pero cuando comprendes que el ego masculino es una falacia, no se te puede dañar por ese medio. Vamos, que me resulta hasta divertido.
-Intentáis hacer dudar de mi masculinidad a las mujeres. Como si eso me hiciera daño. Las mujeres se acercan con mayor facilidad a los gays porque los consideran más afines sentimentalmente. Después descubren que no soy gay, pero ya he ganado una amiga (vamos, si no tuviera novia, gracias a vosotros ligaría con total facilidad).
No, no me dañáis. Ciertamente, casi debería daros las gracias. Pero me duele. Me duele que gente a la que yo saqué la cara, gente por la que yo en su día peleé, gente que no leerá este post pero aunque lo leyera no se daría por aludida, intente hacerme daño, teniendo claro (porque lo saben) que lo hacen por pura maldad y sin ninguna base.
A veces estoy de acuerdo con Poe cuando habla de su "espíritu de la perversidad".
martes, mayo 31, 2005
El Hombre que No Tenía Nada
El hombre que no tenía nada tenía novia, una buena chica que le quería y con la que no tenía problemas. O lo que es lo mismo, no tenía nada. No tenía el dolor de la soledad, no tenía la ira de una discusión, no tenía pasión de un momento ni fuego en las venas.
El autobús llegó tarde, como siempre. Como siempre, iba lleno. Como siempre un poco más lleno que el día anterior.
El hombre que no tenía nada tenía amigos. Buenos amigos. De esos que no te traicionan ni te mienten demasiado. O lo que es lo mismo, no tenía nada. No tenía el odio contra el mundo por no darle nada, ni tampoco tenía la calma de quien ha encontrado un amigo solo para él. No tenía momentos compartidos ni bromas con miradas.
Sentado en las escaleras del autobús. Al menos el día anterior había podido ir sentado en las escaleras del autobús. Ese día el autobús iba demasiado lleno incluso para eso. Y encima se estaba mareando. Cuando llegara vomitaría seguro.
El hombre que no tenía nada tenía familia, y además le querían y ayudaban cuando lo necesitaba. O lo que es lo mismo, no tenía nada. No tenía resentimiento contra su familia por el desprecio, ni tampoco tenía ese sentimiento de cariño que surge de ser parte de ellos. No tenía familiaridad, ni risas cómplices.
Al bajar del autobús fue al servicio a lavarse la cara para despejarse, y, de paso, vomitó. No era un buen día. "Pocas cosas más me pueden salir mal" se dijo mirándose al espejo. Justo en ese momento resbaló y se golpeó la frente con el borde del aseo. Desafortunadamente, no sufrió daños graves y salió del servicio. Fue hacia clase, riéndose.
El hombre que no tenía nada tenía un futuro. O lo que es lo mismo, no tenía nada. No tenía motivos para rebelarse, ni tenía el mundo a sus pies. No tenía presente, ya que lo ahorraba para el futuro, ni pasado, ya que lo había derrochado.
Al llegar a clase se dio cuenta de que sangraba. No había dejado de reírse desde que había salido del servicio. Paró de golpe. "Qué extraño" pensó, "tengo sangre". Y empezó a reírse de nuevo, con más ganas que antes.
El hombre que no tenía nada tenía valor. O lo que es lo mismo, no tenía nada. No tenía la cobardía suficiente para dejar atrás sus problemas con la solución que propuso Shakespeare en Hamlet, ni tenía la estupidez necesaria para seguir viviendo. No tenía piel de héroe ni alma de sabio.
No tenía nada. Y estaba muerto porque no tenía vida que vivir. Muerto en vida. Porque no tenía nada.
Ser o no ser. Esa es la reflexión.
jueves, mayo 26, 2005
Paranoico
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-Ey, tío, ¿sabías que los fuegos artificiales los inventaron los ingleses y los alemanes en un trabajo conjunto en los años 40?
-¡Pero qué dices! ¡Los fuegos artificiales los inventaron los chinos en el siglo VI!
-Bueno, esos no eran de verdad, los verdaderos fuegos artificiales los inventaron los alemanes de la Luftwaffe en Londres. ¡Los ingleses se morían por verlos!
-Eres un sádico.
-¡Bien por Hitler, que inventó los fuegos artificiales de la era moderna!
-¿Sabes qué es lo peor? Que cualquiera que no te conozca pensaría que hablas en serio.
-Y hablo en serio. ¿Cuando has visto que no hable yo en serio? Soy una persona seria. Mira, esa explosión parece la cabeza de Churchill.
-¿Te habían dicho alguna vez que eres un auténtico idiota?
-Qué curioso. Mi madre me preguntó lo mismo esta mañana.
-¿Y qué le contestaste?
-Que era curioso, porque mi novia me había preguntado lo mismo la noche anterior.
-No hay forma de hablar contigo.
-En eso te equivocas. Se puede hablar conmigo perfectamente. Lo que pasa es que tú esperas que yo te responda coherentemente.
-Paso de ti.
-Si fuera cierto, no me lo dirías.
Niños
También existen los monstruos, cuyo hábitat natural suele ser el armario o la zona de debajo de la cama, aunque ambos grupos se llevan muy mal desde que un grupo incontrolado de debajitos puso una bomba fétida en un armario. Desde entonces ni se prestan monedas para la maquina de café ni nada de nada. El de mi habitación es de los del armario y se llama Destruyeydevora González López, Dedé para los amigos. Su madre era una monstruo de alta alcurnia y su padre una marsopa, lo que hace su aspecto aterrador y que la gente le mire por la calle y se ría de él.
Me llevo bien con Dedé. Es un buen compañero de habitación. A veces, en mitad de la noche, Dedé empieza a gritar: “¡Cuidado, cuidado!¡Que la mesilla de tu izquierda te ataca!¡Deja de rodar hacia ese lado, que te vas a abrir la cabeza!”. E, indefectiblemente, no dejo de rodar hacia ese lado y me abro la cabeza. Siete veces ya. La última fueron doce puntos de sutura. Pero hay que reconocer que Dedé lo intenta.
Se lo presenté a mi padre. Me hizo caso durante casi veinte segundos, tiempo suficiente para, tras cerciorarse de que de veras yo era su hijo (tuve que sacar el carné de identidad) preguntar: “¿Debo archivarlo en mi cerebro como monstruosidad salida del infierno o como amigo de mi hijo?” “Como ambas cosas, papá”, respondí. “Ah, entonces como los amigos de Paco”. Paco es mi hermano mayor, que es jevi.
El anterior psicólogo decía que Dedé no existía, que era un amigo imaginario que yo me había inventado y que tenía que madurar y dejar de creer en cuentos de hadas. Así que, en cuanto llegué a casa se lo dije a Dedé, pero no se tomó muy bien lo de no existir. Fue a la consulta, se comió a la secretaria y dos ficus que había para adornar y le dijo al psicólogo que no me metiera ideas raras en la cabeza. Desde entonces yo tengo otro psicólogo y el anterior está en un centro, ingresado, mientras otros psicólogos le dicen que Dedé no existe.
La única pega de convivir con Dedé es que deja los huesos roídos de sus víctimas en el suelo del armario, así que como un día me ponga a buscar los patines voy a ir jodido entre calaveras, fémures y costillas. Pero bueno, nada que no me pasara ya cuando compartía habitación con Paco, que es jugador de rol.
